Los teléfonos inteligentes y las cámaras digitales pueden haber dominado a lo largo de los últimos veinte años, mas las cámaras de película han regresado, y no solo como inspiración para las cámaras retro sin espéculo como la gloriosa Nikon Z fc.

Abra Instagram, busque la etiqueta #filmisnotdead y hallará más de veinte millones de publicaciones que muestran que, sí, la película aún está viva. Siempre y en toda circunstancia ha tenido un sitio en el corazón de los tradicionalistas y entusiastas que medraron con el rodaje analógico, mas el cine asimismo está ocasionando sensación entre los fotógrafos jóvenes merced a las redes sociales y YouTube.

(Crédito de la imagen: Avenir)

Semeja haber algo en el compromiso táctil de las cámaras de película que procuran los fotógrafos, lo que no es sorprendente cuando el resto del planeta está alimentado en buena medida por barridos y chats de vídeo impersonales.

En una era de gratificación instantánea, hemos adquirido el hábito de «recortar» (revisar las fotografías en la pantalla trasera tan pronto como tomamos la fotografía) con nuestras cámaras digitales, y eso nos saca del instante. Grabe una película, no obstante, y no hay revisión de imagen, con lo que debemos implicarnos con nuestro sujeto y su ambiente.

En esta introducción a las cámaras de película, primero exploraremos por qué razón pueden asistir con su fotografía digital, entonces le vamos a explicar de qué manera empezar y seleccionar la mejor cámara de película para .

Por qué las cámaras de película son buenas para su fotografía

Dirígete a cualquier capacitad o bien universidad para estudiar fotografía y apreciarás un hilo conductor en todos y cada uno de los cursos: el primer año está dedicado a la realización de películas. Bueno, quizás no totalmente, mas el énfasis está en la fotografía de películas, incluido de qué manera procesar y descubrir negativos, trasparencias y más.

Hay múltiples razones por las que este es el caso, y todas y cada una son ventajosas para nuestra experiencia fotográfica, aun si seguimos tomando fotografías digitales en teléfonos y cámaras sin espéculo.

1. Quédate en el momento

Quizá la característica más esencial de la película en comparación con la fotografía digital es que no puede repasar las imágenes a lo largo del proceso de grabación. Esta incapacidad para deconstruir la composición y los valores de exposición quiere decir que hay considerablemente más énfasis en hacerlo bien en la cámara ya antes de apresar el instante.

Sostener la vista en el paisaje puede asistir a descubrir detalles que de otra manera ignoraría y ese enfoque en profundidad si desarrolla un mejor «ojo» para la composición y estructura de las fotografías.

Un hombre que sostiene una cámara de película retro hasta el ojo.

(Crédito de la imagen: Avenir)

Asimismo puede asistir a prosperar sus retratos al brindar muchas ocasiones para conversar y hacer contacto visual con los sujetos, lo que quiere decir que pueden sentirse más cómodos para una experiencia mejor y más relajada frente al dispositivo.

Al continuar en el instante, verdaderamente puede concentrarse en lo que hace que la fotografía funcione. Por poner un ejemplo, cuando verdaderamente sienta el calor del sol en su cara, posiblemente desee sobreexponer levemente la fotografía para reflejar el calor, lo que va a ayudar a añadir un significado a su fotografía alén de la pura precisión.

2. Mejora tu disciplina

Tomemos el ejemplo del estándar de oro del rodaje de películas: el rollo de película de treinta y cinco mm. Un rollo propio de película de treinta y cinco mm da solo treinta y seis exposiciones. Son treinta y seis fotografías individuales que tiene a su predisposición para apresar lo que precisa ya antes de mudar el rollo y revelarlo.

Una vieja cámara réflex con un rollo de película.

(Crédito de la imagen: Suriyawut Suriya / Shutterstock)

En dependencia de la película que adquieras, esto puede resultar bastante costoso, con lo que es esencial que cada toma cuente. Es una disciplina que aguza el carácter preparatorio de los fotógrafos. La fotografía digital semeja marchar en la dirección contraria, con los fotógrafos disparando solo para conseguir la exposición adecuada, sin mirar el medidor de luz ni prestar atención a la luz libre o bien al tiempo alterable.

Por poner un ejemplo, últimamente saqué mi Olympus Pen-EE y atrapé imágenes del modo de vida de mi hogar y sus aledaños, más para la posteridad que para cualquier otra cosa. Mas a sabiendas de que no podía regresar a ver el metraje y solo tenía treinta y seis intentos de apresar todo cuanto deseaba, empecé a planear dónde orientar las tomas para incluir la mayor cantidad de información posible para mi porvenir. Una habilidad que devolví de manera automática a mi fotografía digital y que me dejó desarrollar mi trabajo prácticamente inmediatamente.

3. Inmersión total

Habla con cualquier fotógrafo apasionado al cine y vas a escuchar exactamente el mismo género de contestaciones cuando se les pregunte por qué razón siempre y en toda circunstancia les chifla filmar: se trata de la experiencia sensorial.

Esto puede ser una preferencia por un cierto «golpe» de un botón del obturador, el tic-tac cuando se enrolla la película, la sensación del cuerpo de metal o bien sencillamente la estética excelente y pura de la propia cámara.

La placa superior de una cámara de película retro Olympus OM 10

(Crédito de la imagen: Seeshooteatrepeat / Shutterstock)

Las cámaras de película sencillamente semejan interaccionar con fuerza con todos nuestros sentidos de una forma que la tecnología digital frecuentemente semeja fallar. Este es singularmente el caso si está grabando con una cámara de película absolutamente mecánica, puesto que puede ver, oír y sentir cada vibración que genera la cámara mientras que toma la fotografía.

Hay una amedrentad física inherente a la fotografía de cine, creo, en una gran parte debido a la proximidad que hay que tener con las cámaras. No hay pantallas traseras, ni imágenes fijas para examinar, con lo que la cámara debe sostenerse cerca de su ojo, presionada contra su nariz y mirándose a sí mismo para determinar cuántos fotogramas le quedan en el rodillo.

4. Limitaciones creativas

Cuando haya escogido su película y la haya cargado, va a estar bloqueado. Se ha decidido el cómputo de blancos y la sensibilidad ISO y no se puede mudar a la mitad sin destruir las otras imágenes, puesto que la fuga de luz puede sobreexponer la película a la destrucción.

Debes meditar con mucha anticipación sobre lo que vas a grabar, justo al instante de adquirir ese rollo de película. ¿Dónde dispararás? ¿Va a ser en interiores con iluminación de tungsteno o bien en exteriores con luz solar intensa? Quizás esté aguardando paisajes con poca luz, en tal caso un rollo de ISO con cómputo de luz diurna mas alto podría ser útil.

Los diales de una cámara de película Canon AE-1 SLR

(Crédito de la imagen: Su Hsun / Shutterstock)

Claro, puede llevar más de un rollo de película con , mas de nuevo, está bloqueado a lo largo de treinta y seis exposiciones ya antes de mudar las películas, lo que deja ajustar los patrones de pensamiento ya antes de disparar. Esto podría ser singularmente ventajoso para aquellos que son bastante cambiantes y soñadores en su enfoque de la fotografía, puesto que va a ayudar a complementar esa espontaneidad con disciplina auxiliar.

5. Mejora tu ojo

Existen límites en lo que se refiere a lo lejos que puede empujar la película, y el hecho de que deba medir su luz y conocer la configuración de la cámara ya antes de presionar el botón del obturador, quiere decir que tiene la obligación de interaccionar primero con su ambiente.

Mire los valores de exposición de las distintas zonas en torno a su escena; puede emplear el sistema de zonas de Ansel Adams y Fred Archer si eso ayuda. Tenga presente la filtración concreta precisa para una buena exposición y evite las luces sobreexpuestas o bien las sombras subexpuestas.

Dos manos sosteniendo una cámara de película retro

(Crédito de la imagen: Avenir)

Hay una solución limitada que se puede hacer tras apresar las fotografías, y aquellos que estén habituados a subir o bien bajar de tres a cinco paradas en Lightroom van a deber tener mucho cuidado acá. ¿Precisa un filtro UV para reducir el deslumbramiento en su escena? ¿O bien quizás un filtro ND graduado es esencial para los paisajes marinos que quiere apresar?

Debe observar la escena (o bien visitarla con anticipación) y tomar notas sobre el equipo que precisará para apresar los detalles que espera.

Cómo iniciarse en la fotografía cinematográfica

Con lo que has decidido dedicarte a la fotografía cinematográfica y deseas iniciar, mas ¿por dónde iniciar? Existen muchas cámaras diferentes para seleccionar, y puede preguntar nuestra guía separada de las mejores cámaras de película para conseguir más información a este respecto. Mas, ¿qué ocurre con la elección de lentes y dónde se consiguen los rollos de película en estos días? Por suerte, tenemos las contestaciones.

1. Escoge una cámara

Hay muchos géneros de cámaras de película y cada una tiene sus cualidades y ventajas.

Las mejores cámaras instantáneas son ligeras, portátiles y generan una fotografía instantánea sin la necesidad de un desarrollo auxiliar. Las cámaras de formato medio y grande, por otra parte, son considerablemente más grandes y grandes y, por consiguiente, requieren tiempos de instalación y configuración más prolongados. Las cámaras de apuntar y disparar son idóneas para aquellos que desean apresar recuerdos de vacaciones y fotografías que tienen poco interés en los detalles de la configuración manual. No obstante, el estándar de oro tratándose de cámaras de película es la película de treinta y cinco mm.

Las mejores cámaras de cine

(Crédito de la imagen: Avenir)

Esto es debido a que son parcialmente pequeñas y portátiles como las cámaras instantáneas, mas ofrecen un marco suficientemente grande para apresar los detalles de la película. Hay tantos modelos para seleccionar y las nuevas cámaras de treinta y cinco mm aún están en producción actualmente.

El comestible básico para aquellos que desean incursionar en la fotografía de películas es seguramente la Canon AE-1 (cuyo sonido del obturador aparece en todos y cada uno de los iPhones como sonido de atrapa de fotografías) o bien la Pentax K1000. Los dos son económicos y fiables. Su diseño simple facilita que los principiantes se comiencen en el cine, mas asimismo ofrece suficiente control y configuración manual para brindar a los fotógrafos más experimentados el control que verdaderamente precisan. Son bastante simples de localizar en eBay o bien en tiendas de cámaras de segunda mano como Park Cameras (en el R. Unido) o bien Adorama (en los EE. UU.).

2. Escoge una película

Hay 3 opciones primordiales para seleccionar una película: inversión de color, inversión en blanco y negro y también impresión de película. El género de película más frecuente que muchos de nosotros seguramente hemos visto ya antes es la película impresa, que genera negativos.

Los negativos atrapan colores invertidos y, por consiguiente, deben desarrollarse para otorgar la coloración adecuada. Asimismo son los más económicos y rebosantes en las tiendas. Kodak, Fuji y también Ilford son los primordiales fabricantes de películas de impresión de treinta y cinco mm y ofrecen una gama de opciones de color o bien blanco y negro en una pluralidad de sensibilidades ISO y cómputos de blancos. La más asequible de todas y cada una de las opciones de película de treinta y cinco mm, los rollos individuales se pueden adquirir por € siete-trece (€ cinco-diez) o bien más asequible al por mayor.

Un grupo de negativos de película de 35 mm de Fujifilm y Kodak junto a una cámara rusa 4K Zorki

(Crédito de la imagen: Bonn_A / Shutterstock)

El segundo género de película más frecuente es la inversión de color, asimismo famosa como trasparencias. Estos poseen el fantasma de color normal y se pueden ver con una lupa o bien lupa.

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