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Fui al primer acontecimiento de Pokémon Go en persona en un par de años y fue increíble.

Fui al primer evento de Pokemon Go en persona en
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El nueve de marzo de dos mil veinte, Niantic alertó a los jugadores de Pokémon Go que la Zona Safari de St. Louis sería anulada. La pandemia de Covid-diecinueve empezaba a parecer considerablemente más grave de lo que muchos habían pensado y las asambleas frente a frente se estaban transformando en un enorme peligro para la seguridad. Conforme la situación empeoró a lo largo de las semanas siguientes, asimismo se anularon los acontecimientos en vivo de Pokémon Go en Liverpool (R. Unido) y Filadelfia (EE. UU.).

Yo era uno de los múltiples adiestradores que aguardaba con ansias estos acontecimientos, tras haber comprado un billete para acudir a la Liverpool Safari Zone en el mes de abril de dos mil veinte como regalo de aniversario para mí. Guardé esta publicación con la esperanza de llegar a mi primer acontecimiento en vivo de Pokémon Go, y en el mes de octubre de dos mil veintiuno por último tuve la ocasión.

La Liverpool Safari Zone reprogramada es el primer gran acontecimiento en vivo que Pokémon Go ha tenido desde noviembre de dos mil diecinueve, y la primera de las 3 Safari Zones que se harán este año. Mas tras una pausa de prácticamente un par de años, ¿hasta dónde ha regresado Niantic al juego de los acontecimientos en vivo? ¿Deberías procurar llegar a una de estas áreas de safari por tu cuenta?

¿Qué es una Zona Safari de Pokémon Go?

Para los no iniciados, una Zona Safari es un acontecimiento singular de Pokémon Go que tiene sitio en un sitio concreto del planeta real. La urbe es el hogar de Pokémon que generalmente no aparecen allá, lo que brinda a los jugadores la ocasión de apresar monstruos exclusivos y llenar misiones singulares en el juego para conseguir recompensas.

La Zona Safari de Liverpool vio un sinnúmero de Pokémon de tipo agua que anegaron Sefton Park, incluyendo la criatura exclusiva de N. Zelanda, Relicantch, que llegó a la urbe por vez primera. Los jugadores agraciados asimismo tuvieron la ocasión de apresar a Ignoto que deletrea Liverpool, o bien Pikachu con un sombrero de ganado.

(Crédito de la imagen: Avenir)

Este año, Niantic transformó sus acontecimientos de la Zona Safari en experiencias híbridas que dejan a los jugadores con billetes para acontecimientos apresar a los Pokémon singularmente escogidos, así sea en las urbes mismas o bien desde la comodidad de sus hogares.

Tuve la ocasión de probar la experiencia en casa y en persona cada viernes y sábados; Aunque jugar de forma local es sin duda considerablemente más recomendable, hay una salsa segrega con acontecimientos en vivo que sencillamente no puedes sustituir.

Aventurarse juntos

Lo que hizo que Safari Zone fuera algo más que jugar Pokémon Go en otro parque fue el sentido de comunidad. Miles y miles de personas no solamente se habían reunido para jugar Pokémon Go, sino más bien para jugar Pokémon Go juntas.

Gente de todo el planeta había venido para encontrarse con amigos, enfrentarse a otros en tensas batallas Pokémon y asistir a extraños a llenar su Pokédex. Ciertos aun se metieron en el espíritu de las cosas al entrar en el cosplay (grite a la pareja Glaceon y PokéStop: te veías increíble).

El personal del acontecimiento fue del mismo modo agradable; siempre y en todo momento estuvieron libres para asistirte a orientarte en la dirección adecuada cuando los precises y para repartir un tesoro de gominolas que van desde cartas exclusivas de Pokémon hasta insignias, sombreros y carteles.

Aun mi compañera, que solo tenía el nivel 9 cuando llegamos a las once a.m., se enamoró del entorno de la comunidad y fue absorbida por Pokémon Go de nuevo. Se las arregló para lograr el nivel veinte en el momento en que nos fuimos a las seis p.m. y no ha colgado. desde ese momento, Safari Zone ha avivado de manera firme su pasión por ser la mejor que existe.

Ir en persona asimismo me dio la ocasión de recoger la camiseta exclusiva de la Zona Safari dos mil veintiuno de la tienda de productos y (lo que es más esencial) la ocasión de tomarme una fotografía con Pikachu y Eevee.

Pokemon Go Zona Safari Liverpool

(Crédito de la imagen: Avenir)

Como era de aguardar, hay filas para estas actividades, mas estaba al frente ya antes de darme cuenta. Esto no solamente se debió a que las líneas se movían velozmente, sino más bien a que esas áreas asimismo tenían una enorme congregación de PokéStops y Gimnasios, marcadores en el juego donde se pueden recoger Pokémon y artículos.

Esto quería decir que, si bien aguardé físicamente, mi placer en el planeta virtual jamás se detendría. Esta actitud de cerciorarse de que los adiestradores puedan jugar el mayor tiempo posible asimismo se sintió a lo largo del resto del acontecimiento.

La conexión Wi-Fi gratis para acontecimientos funcionó impresionantemente bien, aun con la asistencia de miles y miles de personas, y se cercioró de que no tuviese que preocuparme por mi asignación de datos; Mientras, las estaciones de carga públicas simples de encontrar, diseñadas como PokéStops, me dejaron cargar mucho antes que se agotara la batería.

¡Oh no! ¡Se liberó!

Todo estaba marchando tan bien que proseguía preocupándome de que todo saliese mal. Estaba persuadido de que la señal de mi teléfono desaparecería o bien que el acontecimiento se anularía por alguna razón, mas nada de eso sucedió; La preparación de Niantic se sostuvo firme.

Pokemon Go Zona Safari Liverpool

(Crédito de la imagen: Avenir)

En las 7 horas que pasé merodeando por Sefton Park, mi única protesta esencial fue que los intercambios singulares siempre y en todo momento se limitaban a uno al día. Generalmente, este género de encuentros en persona suprimen (o bien cuando menos dismuyen) las limitaciones comerciales para estimular a los adiestradores a interaccionar más y también intercambiar Pokémon de zona bloqueada y otras criaturas extrañas.

Para asistirlo a localizar otros adiestradores, aun se le da una pequeña señal para decir lo que busca y está ya listo para operar. Merced a la comunidad de Pokémon Go, solo debí estar de pie un minuto aproximadamente antes que apareciese un buen jugador y se ofreciese a intercambiarme con el Carnivine que tanto precisaba.

No obstante, después ese día, en el momento en que me detuve a buscar otro intercambio, esta vez tras un Tropius, me defraudaría saber que se había gastado mi asignación singular de intercambio.

Generalmente, si bien no fue un desastre aciago, me fui con una Pokédex un tanto más completa, una bolsa llena de gangas y muchos recuerdos excelentes. Si tiene su billete de la Zona Safari y se siente cómodo asistiendo a acontecimientos en persona de nuevo, le aconsejo que vaya allá.

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