Qué se necesita para hacer la declaración de la renta

Qué se necesita para hacer la declaración de la renta Con abril llega el plazo de presentación de la declaración de la renta, un trámite que en ocasiones inquieta a los contribuyentes que siempre desean obtener el mejor resultado. Se presente directamente ante la Agencia Tributaria o se recurra a una gestoría para realizar, es fundamental conocer que hace falta para hacer la declaracion de la renta. Como cada año, los contribuyentes han de presentar hasta el 30 de junio de 2023 la declaración de la renta ante la Agencia Tributaria de España. Aunque anualmente todas las campañas atienden a un proceso similar, con algunos matices y connotaciones susceptibles de cambio, no por ello deja de ser un proceso que habitualmente inquieta a algunos ciudadanos hasta que se ha conseguido culminar el procedimiento y dejar la declaración presentada correctamente. IRPF son las siglas que corresponden al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, cuya cuantía se establece teniendo como base los ingresos que se han obtenido de manera anual, es decir, los que una persona ha adquirido durante todo el año inmediatamente anterior, siendo de obligado cumplimiento para todo residente en territorio español y también para quienes vivan fuera, pero ubiquen sus negocios como principal fuente de ingreso dentro del país. La condición de obligatoriedad también contempla una horquilla económica en este sentido, es decir, deben presentar la declaración las personas cuya retribución supere los 22.000 euros al año procedentes de un único pagador, así como quienes perciben pagos extras de más de 1.500 euros anuales en suma, o quienes cobran de dos o más pagadores y el cómputo de ganancias excede los 14.000 euros por año.

¿Cuáles son los documentos que no pueden faltar?

Para saber que se necesita para hacer la declaracion de la renta y cuáles son los documentos que se suelen presentar en cada caso específico, confluyen pues diversos factores que tienen que ver principalmente con el tipo de renta percibida, el desarrollo de qué tipo de actividades económicas en cuestión, la posesión de acciones o la concesión de subvenciones, entre otras particularidades. En cualquier de los casos, se trata de una operación que afecta para bien o para mal bolsillo y, por tanto, hay que afrontarlo con minuciosidad y cierto conocimiento o experiencia en el trámite de ejercicios anteriores. Quienes cuentan ya con ese recorrido, pueden autogestionar su declaración ante la Agencia Tributaria por internet. No obstante, siempre se recomienda contratar los servicios de una gestoria declaracion renta. Contar con estos profesionales se traduce en evitar errores que pueden traer problemas a la larga, teniendo en cuenta que una declaración puede llegar a ser bastante compleja si no se dominan bien los conceptos o no se sabe qué tipo de datos hay que añadir en cada caso. Precisamente por este motivo, una gestoría es la mejor opción tanto para empresas como para autónomos, e incluso para particulares.

¿Qué se necesita para hacer la declaración?

En cualquiera de los casos, ya sea de forma autónoma o siendo asesorado, será necesario reunir y aportar lo que necesita una gestoria para hacer la declaracion de la renta, esto es: la información fiscal de la persona declarante facilitada por Hacienda, basada en las nóminas, el porcentaje de retenciones, la cotización a la Seguridad Social, los ingresos por pensiones, las cuotas de autónomos; las hipotecas y bienes inmuebles, la situación familiar, etc.); fotocopia del DNI del declarante y cónyuge, así como del Libro de Familia; justificante de ingresos percibidos durante situaciones de baja por enfermedad o accidente; certificado de minusvalía o invalidez. De igual modo, es necesario presentar el justificante de los ingresos que se han obtenido del INEM, además de uno de pensiones compensatorias y anualidades por alimentos, estas dos últimas cosas dependerá de si se está separado. Dentro de este supuesto, si se pasa una pensión a uno o varios hijos por decisión judicial, entonces también habrá que entregar los importes anuales y la sentencia. Asimismo, tampoco puede faltar el certificado de empadronamiento y el de ingresos de pensiones. Por su parte, habrá que entregar, si se diera el caso, los documentos que certifiquen que se pagan cuotas en partidos políticos o sindicatos. También es importante saber que para la declaración de la renta hace falta presentar el certificado de cuentas corrientes o de retenciones de capital mobiliario, así como fondos de inversión, imposiciones a plazo fijo o libreta de ahorro, entre otros productos financieros similares. Además, debe entrar en la documentación presentada los justificantes de compra y venta que se hayan hecho en relación con elementos patrimoniales, como pueden ser acciones, inmuebles o fondos de inversión. Y por supuesto, no hay que olvidar aquellos justificantes de aportaciones que se hayan podido hacer a un plan de pensiones, de inversión en viviendas o de alquiler, a lo que se añaden los justificantes de donativos. Finalmente, hay que decir que se debe presentar el Modelo 10-T, es decir, el que certifica la empresa donde se prestan los servicios si se trata de empleados que trabajan por cuenta ajena. Y si se es trabajador por cuenta propia, entonces será el Modelo 130 o 131, que es el que designa el justificante de los pagos fraccionados de años anteriores, de las Declaraciones de Estimación Objetiva.

Seguimiento y eficiencia

Otra ventaja de realizar este trámite vía asesoría, para quienes no quieran asumir dicha responsabilidad, puede ser también la oportunidad de hacer balance, revisar los posibles cambios y novedades respecto al año anterior, buscando siempre el beneficio, verificar y ordenar la documentación, responder y saber qué hacer ante posibles errores o dificultades y, en definitiva, obtener el mejor resultado posible. Además, las gestorías manejan muy bien la información sobre los plazos, realizando un seguimiento completo desde la fecha de inicio de la campaña y las posibles modificaciones a realizar durante la presentación del documento, para que nada se escape. Este servicio no llega a ser excesivamente costoso, ya que suele rondar los 40 euros más IVA por una declaración simplificada.