Tradición de larga data, cultura italiana y artesanía: estos son los pilares sobre los que Sonus Faber ha construido su reputación como fabricante de altífonos estéreo de vanguardia.

Donde muchas empresas de audio han favorecido la velocidad y la automatización, Sonus Faber, propiedad de McIntosh, ha perseverado en las técnicas artesanales y la artesanía para cerciorarse de que sus altífonos se resalten entre la multitud. Cada altífono está construido a pedido y construido para perdurar.

Una ojeada veloz a la carcasa lacada refulgente de dos columnas Sonus Faber Olympica le afirma todo cuanto precisa saber sobre la calidad de construcción de la que se complace la compañía, mas no se trata solo de la apariencia.

La compañía se define a sí como «el artesano del sonido». Inspirándose en los laúdes del siglo XVI, el diseño de los altífonos Sonus Faber está destinado a crear un sonido impecable que tanto los audiófilos como los amantes de la música puedan gozar.

Visitamos la sede de la compañía en Vicenza, Italia, para poder ver por nosotros mismos de qué manera se fabrica un altífono Sonus Faber, desde la elección de las piezas de madera perfectas hasta los toques finales.

(Crédito de la imagen: Sonus Faber)

La bella figura

«La preciosa figura», o bien «la preciosa figura», es una doctrina por la que se supone que viven los italianos. Es el arte de hacer que todo en la vida sea lo más precioso posible.

Mirando por la ventana de nuestro hotel a las calles de Vicenza, puede ver la preciosa figura en todas y cada una partes, desde la monja inmaculadamente vestida que navega por el mercado tradicional, hasta amigos charlando y sirviéndose vino mientras que gozan de una cena de 4 horas en una fresca noche de otoño.

Esta ideología está en el corazón de los hablantes de Sonus Faber. Desde sus altífonos de estantería más económicos hasta la enorme Olympica Nova V, cada modelo está desarrollado con la máxima atención al detalle, y todos juntos tienen una figura impresionante en la entrada de la sede de la compañía. En verdad, aun la edificación en el que tiene su sede la compañía está desarrollado para parecerse a un violín.

Es en este asiento donde se puede ver la evolución de los altífonos Sonus Faber, en una suerte de mini-exhibición de museo que incluye el primer modelo de la compañía desde la década de mil novecientos ochenta hasta el último modelo Lumina, que está conectado a un transmisor de música moderno y suena suavemente en el fondo.

Si bien la tecnología de audio se ha desarrollado a un ritmo bastante veloz a lo largo de los últimos años, los principios tras la estética de estos altífonos se han mantenido prácticamente iguales; atractivas siluetas talladas en madera maciza, líneas suaves y aguantes de mármol de las colinas de Massa-Carrara.

un trabajador lijando un altavoz sonus faber

(Crédito de la imagen: Sonus Faber)

Atención a los detalles

El aspecto atractivo de los altífonos Sonus Faber es el resultado de una atención suprema al detalle en todas y cada una de las etapas de su producción. La compañía nos invitó a visitar su factoría de madera, donde se escoge el nogal macizo por su calidad, limado a mano y lacado por un pequeño equipo de hábiles artesanos.

Las cautelas de Covid-diecinueve requerían cierto grado de distanciamiento social, mas la factoría, que empezó su vida como una factoría de relojes de pie, proseguía siendo un hervidero de actividad, con trabajadores acoplando esmeradamente los chips del tratamiento que les da a los hablantes su «cerebro» contra un telón de fondo de gabinetes de altífonos sentados en vicios mientras que sus bordes pegados se secan.

El trajín y el bullicio del piso de la factoría podría haber sido muy, muy diferente al de las calles empedradas de Vicenza, mas había ecos de la vida italiana en todas y cada una partes, desde un cartel de la Virgen mirando sobre el piso, hasta trabajadores estirando y poniendo el cuero en circuitos vacíos como abuelas extendiendo pasta.

La directiva de marketing Marta Vecellio nos afirmó que la compañía debió solicitar a los retirados que regresaran a la factoría pues es realmente difícil localizar jóvenes prestos a formarse en las técnicas artesanales precisas para hacer estos altífonos.

Es un trabajo meticuloso y, a juzgar por el hecho de que cada altífono debe limarse no menos de 8 veces, asimismo puede resultar aburrido. La relación entre los artesanos y la compañía es esencial para el éxito de Sonus Faber. “También son expertos”, nos afirma Marta, mientras que los vemos trabajar.

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trabajador de la fábrica de altavoces estéreo sonus faber

Un trabajador pule la carcasa de un altífono Sonus Faber. (Crédito de la imagen: LaComparacion) Imagen dos de siete

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Los altífonos se pulen a mano. (Crédito de la imagen: LaComparacion) Imagen tres de siete

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Corte de madera para crear un circuito de altífono. (Crédito de la imagen: LaComparacion) Imagen cuatro de siete

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El cuero se estira a mano ya antes de envolverlo en torno a una caja de altífono. (Crédito de la imagen: LaComparacion) Imagen cinco de siete

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El toque final llega a los altífonos de suelo Sonus Faber Aida. (Crédito de la imagen: LaComparacion) Imagen seis de siete

el interior de un altavoz sonus faber

Una ojeada al interior de un altífono Sonus Faber. (Crédito de la imagen: LaComparacion) Imagen siete de siete

el altavoz de un altavoz sonus faber

Cerramientos listos para ser lacados. (Crédito de la imagen: LaComparacion)

Asimismo vimos de qué manera el equipo de diseño, guiado por el deseo de contestar materiales y estructuras naturales en sus altífonos, comenzó todo el proceso. Empiezan con paneles de estado anímico y bocetos hechos a mano, dejando todo el modelado y los cálculos por computadora para más adelante, cuando se hagan los primeros prototipos.

Livia Cucuzza dirige el Laboratorio de Diseño de World of McIntosh, donde se conceptúan los oradores Sonus Faber. Explicó de qué manera se refinan los prototipos de altavoces: “Podemos amoldar el carácter del altífono a cuanto queramos cuando hayamos escuchado las simulaciones por computadora, utilizando nuestros ‘instrumentos’”, afirmó señalando sus oídos.

“El proceso de refinamiento lleva un buen tiempo, mas es la mejor una parte del trabajo. Es cuando el hablante aprende a charlar ”.

Aunque se anima a cada empleado a oir prototipos de altífonos y compartir sus pensamientos, Sonus Faber asimismo mide su salida usando una cámara semianecoica y micrófonos sensibles. La compañía aun califica la potencia de sus parlantes, esencialmente midiendo cuánta energía precisan para explotar. En interés de la salud y la seguridad, esta prueba particularmente se graba por medio de una webcam.

Como era de aguardar, toda esta atención al detalle tiene un costo. Los altífonos Sonus Faber se fabrican bajo pedido, e inclusive el modelo de estantería Lumina I más pequeño le va a costar € ochocientos noventa y nueve / € setecientos noventa y nueve / AU € uno con quinientos noventa y cinco (a propósito, hallará este modelo en nuestro resumen de los mejores altífonos estéreo). Por un par del navío insignia Olympica Nova V, busca € dieciseis con quinientos / € catorce con novecientos (en torno a € veintidos con cuatrocientos). Uy.

Todavía de este modo, no cabe duda de que estos altífonos están hermosamente diseñados. Además de esto, el empleo de materiales naturales quiere decir que cada unidad es realmente única, con la veta de la madera y los remolinos en los aguantes de mármol que cambian conforme el modelo.

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Tal vez lo más evidentemente inspirado por los violines de Cremona es el atinadamente llamado Cremonese Ex3me, que viene en «colorado violín». (Crédito de la imagen: Sonus Faber)

Inspirado por la música

Aparte de estar fabricado en Italia, muchos oradores se inspiran en la artesanía italiana, como los conocidos luthiers y luthiers de Cremona, Andrea Amati y Antonio Stradivari (este último es tal vez más conocido en la manera latinizada de su nombre, Stradivarius).

Muchos altífonos Sonus Faber se inspiran en el laúd: un instrumento de cuerda pulsada con fondo redondo que asoló en la Europa medieval y renacentista, transformándose por último en el instrumento solista más popular del siglo XVI. En muchos sentidos, el laúd fue la guitarra eléctrica de su temporada.

La resolución de Sonus Faber de fundamentar el diseño de sus altífonos en esta forma no es solo una elección estética. Conforme la compañía, esto aumenta la rigidez estructural del altífono interior de altura media, haciendo que las frecuencias medias sean más naturales.

Entonces, ¿por qué razón desearías un rango medio con un sonido natural? Bueno, este es el nivel que ocupan con más frecuencia las voces humanas. En otras palabras, el gabinete del altífono en forma de laúd está desarrollado a fin de que la voz verdaderamente cante.

Aunque los diferentes altífonos de Sonus Faber adoptan diferentes formas, la manera del laúd es evidente en prácticamente todos los modelos. Desde la construcción romboidal de la Cremonese hasta el diseño asimétrico de la Olympica Nova, todos y cada uno de los altífonos usan las proporciones básicas del laúd como punto de inicio.

Tal vez el más evidentemente inspirado por los violines de Cremona comió el atinadamente llamado Cremonese Ex3me, que está lacado en un vibrante «colorado violín». Y en vez de un material tejido tradicional que resguarda los altífonos, la solución de Sonus Faber es emplear una serie de cuerdas flexibles, que se semejan a las cuerdas de un violín.

el sonus faber lumina v

Sonus Faber Lumina V. (Crédito de la imagen: Sonus Faber)

Entonces, ¿de qué manera se traduce esta inspiración musical en sonido? Escuchamos a ciertos oradores de Sonus Faber en acción y quedamos muy impresionados.

Los primeros fueron los parlantes estéreo Lumina V de € dos,800 / € dos,499 (más o menos AU € tres,800) con Danse Macabre de Saint-Saëns, con frágiles flautas, glockenspiels de madera y campanillas resplandecientes que suenan entre timbales, resonantes y cuernos déspotas. Este timbal prácticamente hace tremer el suelo, merced a 2 potentes unidades de graves de ciento sesenta y cinco mm.

El manejo rítmico y la precisión fueron súper conseguidos, mas fue la calidad sensible de las armonías del violín lo que verdaderamente nos conmovió. Estos parlantes agregan algo de carácter a la música, mas no es malo cuando complementan tan bien los instrumentos.

Asimismo escuchamos el Máxima Amator de € quince con cero / € catorce con quinientos (más o menos AU € veinte con trescientos), que es una parte de la compilación Heritage de la compañía. Estos altífonos presentaban un cómputo tonal menos perjudicado, con frecuencias bajas y altas sutilmente realzadas y medios relajados. Son sensiblemente más caras que las Lumina V y la diferencia de calidad es evidente en su sonido.

Aunque no son tan ricos en bajos como sus hermanos más económicos, los Amators ofrecieron una escucha más detallada y matizada. La versión de Eva Cassidy de What A Wonderful World mostró estupendamente su tendencia a las frecuencias medias que suenan naturales; su voz sonaba rica y cálida, con suficiente detalle para dar cada tono áspero de su voz.

La claridad era tan buena que podíamos oir su voz moviéndose entre las distintas zonas retumbantes de los huesos faciales, desde los tonos ascendientes de un paladar blando elevado hasta pistas de jazz más nasales.

Ideal para habitaciones pequeñas y para …

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