El FOMO es una de las nociones más interesantes cuando hablamos de inversiones. Es un elemento psicológico muy generalizado que es necesario identificar para tomar decisiones de inversión acertadas y racionales. Y es que el miedo a perder la oportunidad puede tener consecuencias generalmente nefastas para nuestro bienestar y finanzas.
¿Qué es el FOMO?
FOMO es un acrónimo que viene de la expresión anglosajona Fear of Missing Out en otras palabras significa miedo a perder la oportunidad. Es un elemento de carácter psicológico, un fenómeno que puede ocurrir en diversos campos de la vida, sean profesionales o personales, que implica el miedo a que “el tren nos deje”.
Cuando lo aplicamos al campo económico sobre todo al de las inversiones es una sensación que nos impulsa a comprar antes de que sea demasiado tarde. Se basa en el temor a que el precio de ese producto o activo suba en el futuro y nos impida aprovechar lo que se supone sería una buena oportunidad de compra.
¿En qué tipo de inversiones es más habitual?
El FOMO en la compra de vivienda
En ocasiones el miedo de perder la oportunidad de comprar una vivienda nos puede impulsar a optar por viviendas de muy baja calidad, bajo la premisa de “si no compro ahora, cuando suba más ya no podré comprar”.
Sin embargo, en ocasiones puede que la economía de cierta zona o país esté viviendo una burbuja inmobiliaria por lo que tendremos que endeudarnos mucho, como una hipoteca, que puede representar el doble del costo inicial tomando en cuenta los intereses. El FOMO puede impulsarnos a comprar viviendas excesivamente caras con tal de poder comprar una.
El FOMO en bolsa
Existen diversas estrategias para invertir en bolsa a largo plazo. Una de las más populares es ir comprando acciones cuando se encuentren coyunturalmente baratas. Sin embargo, allí es cuando suele afectarnos el FOMO.
Puede que en determinado momento consideremos que las acciones de cierta empresa están a buen precio al llegar a un punto en concreto. Quizás hace meses estaba por encima de ese precio y ahora ha bajado a un punto en el que podamos creer que se ha abierto la ventana de compra.
Sin embargo, si demoramos en entrar en la jugada y el precio de las acciones han empezado a incrementarse o incluso se salió de nuestra estimación, el FOMO nos dirá que compremos, aunque esté más caro de lo que habíamos previsto pues quizás luego nunca vuelva a bajar y perdamos la oportunidad.
El FOMO en Trading
Este es uno de los campos más habituales pues un buen número de los inversores, por ejemplo, de las criptomonedas, han sido motivados por el FOMO bajo la premisa de que era una buena inversión y que no querían perder la oportunidad. Cuando la cotización de determinada moneda sube te dicen que es ahora o nunca, mientras que si baja, ahora te dicen que es una oportunidad que no hay que dejar de perder.
¿Cuáles son los riesgos del FOMO en las inversiones?
Aunque el FOMO se aplica a diversos campos de la vida hemos hablado específicamente de las inversiones. El miedo a perder la oportunidad nos puede llevar a tomar malas decisiones financieras pues puede que nos impulse a comprar casas sobrevaloradas en un contexto de burbuja financiera o impulsarnos a adquirir activos que no hemos estudiado bien por sólo llevarnos por opiniones ajenas.
Otro riesgo es la insatisfacción y el estrés. Cada vez que escuchamos de una inversión que no podemos dejar pasar, entramos en un estado de alerta donde empezamos a valorar si debiéramos comprar o no, pero por lo general no lo hacemos con criterios racionales sino principalmente por las emociones. Entrando en una pugna de dos miedos: por una parte, FOMO y por otra parte el miedo a equivocarte y tomar una mala decisión.
Recuerda que debemos combatir el FOMO a fin de dibujarnos un buen plan de inversión basado en criterios objetivos. Cuando diseñemos una estrategia de inversión racional tendremos mayores probabilidades de éxito al tiempo que contamos con diversos productos financieros, como un mini préstamo inmediato que nos ayudará a hacer inversiones aún en aquellos momentos en los que no contemos con liquidez suficiente.